¡Mucho gusto!
Mi nombre es una canción...
Las letras de una canción que Camilo Sexto le compuso a una amiga suya, cuya voz iba dejando huella y echando raíces mientras era escuchada por Dios cuando elevaba sus manos al cantar; despertaron en la joven Luz Marina Echeverri, en su época de estudiante de medicina, un ferviente deseo de que el día que fuera madre, su hija se llamaría así: MELINA; que significa “dulce como la miel” y que tal vez aparte de una voz dulce, también me dotó de esa irreverente personalidad con la que describían a mi tocaya griega, Melina Mercouri.
Elegí acompañar mi nombre de nacimiento con: D E L A M A R, para hacer de mi marca personal un homenaje y un recordatorio de tres pilares fundamentales en mi vida:




El segundo pilar de esta marca es La Mar, donde se originó la vida misma por ello le nombro en femenino, porque es la madre de todas las formas de vida, es mi santuario de conexión con lo divino, mi lugar de peregrinaje favorito, la representación del infinito amor que tiene la existencia por todas sus creaciones, para que este perfecto diseño cósmico iniciara con la brillante idea de dos células acuáticas, de ir hacia la luz y unirse para dar origen a un viaje cósmico en el que solo llevamos unos cuantos millones de años de evolución. El agua representa simbólicamente las emociones y no es casualidad que en nuestra psique, al igual que en las profundidades de los siete mares, aún hay tesoros sin descubrir, secretos ocultos bajo la superficie y misterios sublimes como lo es el AMOR ÁGAPE.
La Mar
EL AMOR FILIAL, lo aprendí de mi madre
quien con su resiliencia inculcó en mí desde muy pequeña la meditación y el camino del autoconocimiento. Con su gran biblioteca llena de autores como Wayne Dyer, Chopra, Hills, Conny Mendez, Miguel Ruiz, Hilda Strauss y Enrique Barrios, tuve mucho en qué entretenerme siendo la niña nerd que fui.


Luz Marina
EL AMOR FILIAL, lo aprendí de mi madre
quien con su resiliencia inculcó en mí desde muy pequeña la meditación y el camino del autoconocimiento. Con su gran biblioteca llena de autores como Wayne Dyer, Chopra, Hills, Conny Mendez, Miguel Ruiz, Hilda Strauss y Enrique Barrios, tuve mucho en qué entretenerme siendo la niña nerd que fui, sin saltarme la época de la adolescente rebelde y deseosa de aventuras asombrosas por el mundo que terminó eligiendo estudiar diseño industrial en Medellín y terminar su práctica en Buenos Aires, Argentina, donde conocí el mundo de la dirección de arte.


Luz Marina


El segundo pilar de esta marca es La Mar, donde se originó la vida misma por ello le nombro en femenino, porque es la madre de todas las formas de vida, es mi santuario de conexión con lo divino, mi lugar de peregrinaje favorito, la representación del infinito amor que tiene la existencia por todas sus creaciones, para que este perfecto diseño cósmico iniciara con la brillante idea de dos células acuáticas, de ir hacia la luz y unirse para dar origen a un viaje cósmico en el que solo llevamos unos cuantos millones de años de evolución.
Amar
Esther Bryce
Founder / Interior designer
Lianne Wilson
Broker
Jaden Smith
Architect
Jessica Kim
Photographer
